Raul Andrei

5 de marzo de 2026

Cómo es una sesión de Reiki, paso a paso

Si nunca has ido a una sesión de Reiki, es normal que no sepas qué esperar. Y lo desconocido suele ser el principal motivo por el que la gente lo va dejando.

Así que te cuento exactamente lo que ocurre, paso a paso.

Antes de la sesión

No tienes que prepararte de ninguna forma especial. No ayunas, no meditas antes, no lees nada.

Ayudan dos cosas prácticas: vístete cómodo, porque vas a estar tumbado un rato, y evita llegar con prisas, directo de una carrera. Cinco minutos de asentarte antes marcan la diferencia.

Si la sesión es online, solo necesitas un sitio tranquilo donde no te interrumpan.

La conversación del principio

Empezamos con unos minutos de charla. Te pregunto qué te trae: cómo duermes, cómo andas de energía, si es una época más dura, si hay algo que vuelve.

No necesitas un diagnóstico ni una explicación preparada. No tienes que saber qué va “mal” contigo. Basta con que digas lo que observas, con tus palabras.

Si prefieres no entrar en detalles, también está bien. Algunas personas vienen y solo dicen “estoy cansado”. Con eso vale.

La parte de trabajo

Te acomodas, tumbado o en una silla, como te venga mejor. Te quedas vestido. El Reiki no implica desvestirse, ni masaje, ni manipulación física. Solo puedes quitarte el calzado y lo que te apriete.

Yo trabajo con las palmas colocadas sobre el cuerpo o a poca distancia de él, recorriendo varias posiciones. Se trabaja en silencio o con música tranquila, como prefieras.

Durante todo ese rato no tienes nada que hacer. No hace falta que te concentres, que visualices, que respires de una forma concreta ni que creas en nada. Puedes dormirte. Mucha gente se duerme, y está perfectamente bien.

Qué podrías sentir

Las respuestas varían mucho de una persona a otra:

  • calor o, más raramente, frescor en las zonas donde trabajo
  • hormigueo suave
  • oleadas de relajación, a veces bastante repentinas
  • somnolencia o sueño
  • emociones que suben a la superficie, a veces sin una historia asociada
  • o, sencillamente, nada especial

Todas son respuestas normales. Insisto en esto porque quienes no sienten nada espectacular a veces salen decepcionados, convencidos de que “no ha funcionado”. La intensidad de la sensación no dice nada sobre lo bien que fue la sesión. Los efectos se ven a menudo en los días siguientes, en el sueño y en el estado general.

Al final

Te dejo unos minutos para que vuelvas a tu ritmo, sin prisa. Después te cuento lo que he observado durante el trabajo y te doy algunas pautas sencillas para los días siguientes.

Normalmente: bebe más agua de lo habitual, déjate algo de espacio de descanso ese día y presta atención a lo que aparezca: sueño, sueños, decisiones que de pronto se vuelven simples.

En los días posteriores

Los efectos suelen asentarse en dos o tres días. Algunas personas se sienten aliviadas de inmediato. Otras notan primero un cansancio suave, como después de una liberación, seguido de un mejor estado.

Si aparecen emociones, no te alarmes y no las fuerces: normalmente se pasan solas en unos días.

Preguntas prácticas que me hacen a menudo

¿Tengo que hablar de lo que me ha pasado? No. Puedes decir solo “estoy cansado” y con eso basta. El Reiki no trabaja a través de la historia.

¿Qué pasa si me duermo? Nada malo, al contrario. Dormirse durante la sesión es una buena señal, no un fallo.

¿Y si lloro? Ocurre y está bien. A veces suben emociones sin una historia asociada. No tienes que explicar nada y no metemos prisa a nada.

¿Puedo venir si soy escéptico? Sí, y viene gente escéptica a menudo. No se te pide creer en nada para tumbarte y descansar una hora.

¿Hay que hacer algo después? No. Solo bebe más agua y, si puedes, no llenes el día justo después.

Niños, personas mayores, embarazadas

El Reiki es una práctica suave, sin contraindicaciones conocidas, y las sesiones pueden ser más cortas para los niños, que suelen aburrirse rápido.

Para cualquier situación médica (embarazo, enfermedad crónica, tratamiento en curso) la regla sigue siendo la misma: ve primero al médico y continúa el tratamiento. El trabajo energético puede ir al lado, nunca en lugar del cuidado médico. Si me cuentas que estás en una situación así, te diré lo mismo.

Cuánto dura y cada cuánto

Una sesión dura alrededor de una hora, incluyendo la conversación.

Cada cuánto tiene sentido depende de la situación. Para una época dura y puntual, una sesión puede ser suficiente. Para cosas más antiguas, suelen tener sentido dos o tres sesiones separadas por unas semanas. Te digo con sinceridad cuándo creo que ya no hace falta que vengas.

Las sesiones a distancia

Transcurren igual, con la diferencia de que tú te quedas en casa, dentro de un intervalo acordado juntos. Para quienes no están en la zona de Cluj o no pueden desplazarse, es la opción práctica.

Si quieres probar

Escríbeme en pocas líneas por lo que estás pasando y acordamos un momento adecuado para una sesión. Si no estoy seguro de poder ayudarte, te lo digo abiertamente.

Y si prefieres entender primero de qué va, he escrito una guía completa sobre qué es el Reiki y de dónde viene.

Suscríbete al boletín

Recibe novedades sobre cursos, eventos y nuevos artículos, directamente en tu correo.

Al suscribirte, aceptas recibir el boletín, según la Política de privacidad. Puedes darte de baja en cualquier momento.